Es divertido, cuando con su mamá hablamos de las gracias de nuestras hijas, descubrir que están exactamente en la misma etapa, buenas para gritar, buenas para tirar los juguetes, interesadas en envolver a sus muñecas, dejando los pañales, etc.
Pelean como todos los niños y niñas pero me encanta escuchar cuando mi hija pregunta por su amiga Pascal o cuando sé que Pascal está preguntando por Sofía.
Pareciera que los niños traen integrado el sentido de la amistad y eso me encanta. Ver como Pascal esperaba a mi hija para cantar su segundo cumpleaños feliz y al verla recién poder empezar o como la abrazaba mientras Sofía discutía con otro niño o cuando Sofía a llorado porque no hemos podido ir a visitarlas, me derrite de amor y ternura.
Me maravilla verlas crecer juntas, ver como se entienden, como juegan y disfrutan de cosas sencillas como jugar con tierra o comerse un plato de fideos.
Son hermosas, dos almas puras descubriendo el poder de la amistad y estoy agradecida de ser partícipe de eso, de verdad agradecida :)