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sábado, octubre 15, 2011

Me comprometo a...

Estar siempre para cuando me necesites, en las buenas y en las malas.
A defenderte de quien vulnere tus derechos, mientras no puedas defenderte por ti misma.
A dormir contigo abrazaditas hasta que quieras y si te vas eres bienvenida a regresar cuando quieras.
A tomarte en brazos cuando lo necesites, cuando sólo quieras un poco de mimos y cuando yo también lo necesite.
A consolarte con un beso y un sana sana cuando te caigas o golpees.
A darte tu tetita cuando quieras, dónde quieras y hasta que tú lo quieras.
A disfrutar junto a ti las cosas sencillas de la vida.
A llevarte a conocer lugares nuevos, aunque sea el parque de la otra calle que no conocías.
A enseñarte dentro de lo que pueda a cuidar el planeta, con el ejemplo.
A cantar y bailar juntas.
A mostrarte que el amor es lo más importante.
A darte espacio para que hagas tu vida, sabiendo que siempre tendrás a tu familia para apoyarte.
A mostrarte la mayor cantidad de artes para que tomes la ó las que más te gusten y sean parte de ti.
A jugar contigo cada día, porque somos grandes amigas.
Me comprometo a amarte cada día de mi vida, porque eres lejos lo mejor de ella, porque me siento orgullosísima que me hayas elegido como mamá y porque sin ti, mi vida, no sería la misma...


domingo, agosto 21, 2011

Una futura mamá pro crianza con apego

Hace unos días estaba dándole el pecho a mi hija y estaba acompañada de mi sobrina de 4 años que me dice:

Rayén: - Mis bebés luego van a nacer.

Yo: Si? y también les vas a dar pecho como yo le doy a Sofía?

Rayén: Sí, y yo tengo leche de chocolate y de frutilla.

Yo: Ah si? mmm yo tengo blanca solamente.

Rayén: Si? y mis bebés van a dormir conmigo, en mi camita.

Ay!!! que me la como!!!

Desde que yo estaba embarazada que ella dice que tiene un bebé en su guatita, ahora dice que tiene como 10! jajaja. Ah! y ella recién ahora va a salir de la cama de sus padres, le compraron cama nueva y pronto se irá a su pieza pero acompañada de su hermano de 2 años :)

domingo, abril 17, 2011

Dormida en mi pecho


Generalmente, el rato que tengo libre para escribir en este blog es cuando mi niña duerme en mis brazos. Escribo con una mano y con la otra sostengo a mi bebé mientras succiona mi pecho y duerme plácidamente. 
Suelta mi pecho y luego medio dormida lo vuelve a agarrar y así por largo rato... por mientras yo escribo. 
No sé si hago bien en dejarla, pero si la dejo dormida en su cuna se despierta inmediatamente y como tiene reflujo es la única manera que duerma durante el día. Además, mi instinto me dice que la deje, cuando está despierta la veo contenta y durante la noche duerme bien, no busca mi pecho a cada rato así que supongo que aún no me convierto en su chupete :)
Me encanta tenerla así, cerquita mío y pienso que crecerá tan rápido y ya no podré tenerla nunca más así conmigo, como si fuéramos una sola, igual que cuando estaba dentro de mi.
Cuando mi mamá nos ve me dice que cuando comience a trabajar nadie la va a tener en brazos mientras duerme, pero ¿qué espera?, ¿que la deje llorando en su cuna mientras yo hago mis cosas? Yo veo a mi bebita como una cría que necesita de su madre para sobrevivir y siento que mi pecho, mi olor y mi voz la conectan con ese lugar donde ella durante nueve meses se sintió segura. Así que mientras ella quiera y yo pueda seguirá durmiendo en mi pecho, le guste a quien le guste.

domingo, abril 03, 2011

Opté por la crianza natural

Soy educadora de párvulos, y desde que quedé embarazada tenía muy claro como iba a criar a mi hija. En general, pretendía repetir lo que siempre había visto y lo que se recomendaba por ser “lo mejor” para los niños.
Compré un moisés para ubicarlo al lado de nuestra cama matrimonial y lo mandé a bordar especialmente para mi hijita, pensando que lo usaría hasta apróximadamente los cinco meses para luego pasarla a su cuna en la habitación de al lado.
Tenía claro que si algún día hacía una pataleta no la tomaría en cuenta, llevándola a otro lugar diciéndole que ahí podría llorar tranquila y que cuando se le pasara podríamos conversar.
Que a los tantos meses la dejaría un ratito con su abuela para poder salir con mi esposo a distraernos un ratito y seguir pololeando como antes.
Y que sucedió? Nació mi hija y todo mi pensamiento con respecto a la maternidad cambió rotundamente. Durmió sólo unos días en su moisés, conmigo casi sentada en la cama para poder verla fácilmente, hasta que cuando despertaba para mamar la pasaba a nuestra cama y los tres dormíamos felices. El moisés terminé vendiéndolo y ahora que mi bebé tiene tres meses pensamos poner la cuna al lado de nuestra cama para que durante la primera parte de la noche duerma en ella y así nosotros podamos estar un poco más cómodos, pero cuando despierte por hambre se meta en nuestra cama para dormir abrasaditas como siempre.
Además ahora tengo claro que si alguna vez hace una pataleta trataré de entender sus emociones, acompañándola y secando sus lágrimas, tal cual como me gustaría a mi sentirme acompañada y comprendida cuando tenga un mal día.
Y sobre todo, que la dejaré con su abuela cuando ambas estemos listas, no cuando a mi se me ocurra darme un escape con su papá.
Yo busqué concientemente un hijo, era lo que más quería en la vida y ahora que la tengo daré todo lo que pueda por ella, sobre todo en sus primeros años.  Tengo la suerte de poder estar con mi hija durante su primer año, ya que renuncié a mi trabajo y al fuero materno para dedicarme 100% a ella. Pienso volver a trabajar el próximo año pero ya veremos que pasa en el camino.
Buscando información sobre distintos temas de crianza y educación fue como llegué al concepto de crianza natural o crianza con apego. Este tipo de crianza intenta volver a los orígenes del ser humano, cuidando de nuestros hijos de la manera más natural posible, viendo al niño y niña como un mamífero que necesita de la cercanía constante de su madre para sobrevivir. Invita a tomar en brazos a los pequeños lo más que se pueda desde que nacen evitando así que lloren lo menos posible, rechazando rotundamente llorar para que se acostumbren a que las cosas no se consiguen enseguida o para “ensanchar los pulmones” como nos han enseñado nuestras madres y abuelas. Además propone dar el pecho a demanda, osea cuando el bebé lo requiera sin importar si han pasado dos horas o diez minutos desde la última toma, contrariamente a lo que recomiendan muchos pediatras de dar el pecho cada tres horas y diez minutos por lado, que ha logrado terminar con varias lactancias y todos sus beneficios.
También se recomienda dormir con el bebé en la misma cama o por lo menos en la misma habitación, lo que permitirá, entre otras cosas, tener una lactancia materna exitosa y disminuir la muerte súbita.
Se que será un desafío seguir esta línea de crianza, sobre todo por la presión social y familiar que siempre tienen algo que decir, pero pienso insistir por el bien de mi bebita, por respetar sus ritmos, sus decisiones, sus necesidades y su intensa urgencia de estar con su madre.
Si quieren saber un poco más sobre este tipo de crianza, les recomiendo la página web española Crianza Natural