domingo, mayo 11, 2014

Nuestro encuentro

Yo sabía que llegaría antes... ya me habían dicho mis matronas que llegaría antes de las 38 semanas. El día anterior lo hablaba con mi hermana, luego de decir en voz alta "traerá la luna llena a Baltasar?" "Nooo, en luna nueva va a llegar" me dijo. "En 15 días más? nooo, llegará antes" le dije.
Y esa misma madrugada de luna llena mi bebé decidió emprender su viaje. Me desperté a las 4 de la mañana con contracciones dolorosas pero tolerables, me fui al baño porque tenía ganas de hacer pipí y vi que estaba botando el tapón mucoso. Desperté a Oscar para avisarle que el bebé ya venía y comenzamos a contar el tiempo entre las contracciones.
Sofía dormía en nuestra cama.
Me di una ducha porque sabía que pronto nos tendríamos que ir al hospital y llamamos a nuestra doula para avisarle que el proceso ya había comenzado.
Las contracciones nunca pararon pero eran intermitentes. Eran dolorosas y me nacía vocalizar la letra A cuando venían. Trataba de conectarme con mi Baltasar, acariciaba mi vientre y estaba feliz de vivir el proceso de forma natural luego de un parto totalmente inducido. Era maravilloso sentir lo que mi cuerpo era capaz de hacer, a pesar del dolor...
Oscar calentó un guatero de semillas para ponerme en la cola y terminó de guardar las cosas que me faltaban en la maleta.
Nuestra doula llegó como a las 8 de la mañana y Sofía seguía durmiendo. Yo estaba agachada en la alfombra del living viviendo mis contracciones. Sylvia puso un aroma rico en el ambiente y me puso otro guatero, me hacía cariño, me sentí contenida...
Al rato despertó Sofía y me llamó. Me fui a acostar a su lado mientras ella tomaba desayuno y veía tele. Yo vocalizaba y ella me preguntó que me pasaba. "Ya viene el bebé hija" le dije, y se lo tomó de lo más natural.
Como a las 10:30 nos despedimos y se fue donde su abuela, sin llantos, sin pena, como una niña grande y me impresionó. Nosotros nos fuimos a la hora después a Talagante.
Llegamos allá y yo iba con mucho dolor, la gente me miraba, y llega Eliana a buscarme. Nos fuimos a una sala y me hace tacto, le digo que no me diga cuánta dilatación tengo y me dice que no me preocupe, que eso habíamos acordado, pero pienso que en realidad nunca lo habíamos hablado, no alcancé a entregar mi plan de parto.
Llega Oscar y Sylvia a la sala y él me dice al oído que ya estoy casi lista. Que alivio escuchar esas palabras...
Luego de unos masajes de mi matrona y doula, nos fuimos a la sala de parto. Oscura, calentita, contenida. Me subo a la camilla y me pongo en cuatro patas. Ellas me ponían paños tibios en la planta de los pies, me hacían cariño, masajes. Oscar afirmaba mi mano durante las contracciones.
Dolor... dolor... por qué me duele tanto pensaba en mi viaje. Esto no era lo que me habían contado, me han engañado. Cada vez estaba más cerca y quería que terminara. De pronto quise bajarme de la camilla y agacharme, la tierra me llamaba...
Eliana le entrega una silla de parto a Oscar donde se sienta y yo me agacho entre sus piernas. El me afirma con fuerza y me alienta. Las ganas de pujar no aparecen y yo ya no daba más de dolor. Llamaba a mi cachorrito a salir, quería alivio, quería verlo!
Las contracciones se hicieron más fuertes aún, poderosas, intensas, salvajes, y poco a poco comencé a pujar a mi bebé, a traerlo a este mundo. Esos minutos se me hicieron eternos, mis pies estaban dormidos, Eliana me ofrecía la camilla, pero yo no quería. Quería parir a mi bebé ahí, en la tierra...
Escuchaba sus murmullos y pensaba que algo iba mal, por qué no nace! seguía pujando y sacando fuerzas de donde ya no tenía. El anillo de fuego. Dolor...
Un pujo más y sale la cabeza, no miro. Ultimo pujo y lo veo completo, con sus brazos abiertos listo para el encuentro. Lo ponen en mi pecho y me paro, ahora quiero la camilla. Lo hice, lo hice, lo hice, lo hicimos!
Sylvia me muestra su cordón blanco que ha dejado de latir, Oscar lo corta. Ya no estamos unidos pero nos conectamos nuevamente a través de la teta. Hermoso, lo que no tuvimos con Sofía. Sanamos.
Nunca más nos separamos, ahora está en mis brazos durmiendo, en nuestra luna de leche. Mi cachorrito... gracias por mostrarme lo poderosas que somos...
 
 

viernes, mayo 02, 2014

Novedades

Cuanto tiempo llevo sin pasar por acá. Sin duda mi vida a cambiado mucho el último tiempo. Ya nació nuestro bebé, es un varoncito de un mes y medio llamado Baltasar, el cual llegó en un hermoso parto respetado.
Sofía no se destetó durante el embarazo, así que estamos llevando una lactancia en tándem que ha ratos se ha hecho muy difícil, con altos y bajos, pero de a poco nos vamos acomodando.
Lo bueno, es que a pesar de los celos inevitables, Sofía se ha tomado muy bien la llegada de su hermano. Lo besa, lo abraza mucho, quiere ayudar en todo y tomarlo a cada rato.
Y yo, yo muero de amor por este bebé que llegó a nuestras vidas a llenarnos de bendiciones, mi niño de ojitos de aceituna con su carita dulce y pasiva. Estamos felices.


martes, noviembre 05, 2013

Jugando con agua

La primavera se demoró en llegar pero por fin ya tenemos días con más calor, así que jugar con agua no se hizo esperar. A que niño/a no le fascina?

Llenando las botellas de agua, a Sofía le encanta jugar con la manguera :)

Haciendo burbujas con una bombilla, le encantó la idea!


Trasvasijando :)

miércoles, octubre 09, 2013

En este Carrusel no va sólo Sofía

Así es, muy pronto este blog ya no será sólo de mi pequeñita que ya tiene casi 3 años. En mi vientre se gesta un nuevo ser que me ha elegido como madre.
Tengo 15 semanas de embarazo y estamos felices, más Sofía que no para de hablar de su hermanito/a.
A si que Sofía ya no irá más solita en este carrusel, estamos todos en la dulce espera, disfrutando ver como crece la pancita.
 
Quería compartir con ustedes mi alegría :)

domingo, junio 30, 2013

2 años y medio

Mi muñequita hoy está de cumple mes, treinta meses ya de felicidad junto a mi pequeña, quien cada día se hace más independiente y autónoma. Es increíble todo lo que ha cambiado en unos meses y como su carácter se muestra cada vez más.
Ahora se ha vuelto más tímida y cauta con las personas, cuando llegamos a un lugar o alguien viene a nuestra casa me dice de antemano que no quiere saludar y bueno yo se lo respeto. No me gusta cuando obligan a los niños a saludar a otros, menos si no son personas conocidas. Luego eso si entra en confianza y no hay quien la pare, quiere que jueguen todo el rato con ella y que le tomen atención.
Su lenguaje es impecable, me encanta escucharla conversar, habla como un adulto e incluso modula mejor que yo. De echo yo tengo que cuidar mucho lo que digo y cómo lo digo porque ya me he visto siendo corregida por ella, por mi pequeña maestra.
Ahora está muy miedosa eso si, cualquier ruido que siente la hace dejar de jugar y cobijarse junto a mi, es algo que estamos tratando con flores de Bach y la he visto un poco más tranquila, lo que también ha servido para sobrellevar de mejor manera esta etapa de pataletas, que entrando en los dos años se ha echo notar.
Aún toma tetita, pero cada vez menos, si estamos en otro lugar no me pide en todo el día pero sí toma mucho de noche y en las mañanas. Uf, me cuesta mucho sacarla de la cama por lo mismo, le encanta regalonear con su tetita al despertar.
Me da pena que se esté destetando tan rápido, ya casi no tiene nada de bebé, dejó los pañales, ya se queda por largas horas donde su abuela y puedo salir tranquila a hacer mis cosas. Pero también se que eso es sano y natural que lo haga, que he respetado sus procesos y nada en su crecimiento y desarrollo le ha causado sufrimiento. Aún duerme con nosotros pero ayer cuando ordenamos su habitación me pidió dormir ahí esa noche, imagínense! como iba a dejar a mi bebé durmiendo en otra pieza sola. Le dije que aún no podía porque era muy pequeña, quizás podría haberla dejado pero es que hace tanto frío que me la imaginaba durmiendo sola sin mamá y papá y toda destapada a mitad de la noche. No, aún no estoy preparada para eso, es nuestro momento de regaloneo, dormir abrazaditas toda la noche no tiene precio y quiero alargar esta etapa lo más que pueda.
Mi muñequita... está tan grande, veo sus fotos de bebé y me causa tanta nostalgia, pero me hace feliz el echo de disfrutar cada día junto con ella, de no perderme nada, de estar ahí para ella siempre que lo necesite y crecer juntas en esta hermosa experiencia de la maternidad.
Te amo tanto bebé...

sábado, mayo 18, 2013

Lo que hemos hecho últimamente

Hemos tenido unos días helados, hacía falta, el otoño al parecer no ha tenido muchas ganas de llegar por acá. Por fin desde ayer hemos tenido una purificante lluvia. Sofía estuvo un poco asustada, no está acostumbrada a sentir el ruido de los truenos, aunque creo que a la mayoría nos ponen un poco nerviosos.
Han sido días tranquilos, estoy muy motivada porque he vuelto a estudiar. Estoy haciendo un curso para formarme como terapeuta floral y siento que ya el hecho de estar ahí, en mis clases, inmersa en una energía maravillosa, me ha ayudado a centrarme, estar más calmada y botar el estrés que muchas veces llega sin darme cuenta.
Sofía ha estado muy bien, ha tenido uno que otro resfrío pero nada grave. Sigue siendo un lorito y cada día perfecciona aún más su lenguaje. A veces me causa nostalgia cuando logra decir bien una palabra porque eso significa que ya no la escucho decirlas con esa gracia típica de bebé. 
Le encanta el sonido de la r! en algunas palabras la marca mucho como en perrrrro, carrrrro y le gusta emitir su sonido sólo por diversión, rrrrrrrrrrrr hace de vez en cuando mientras juega, es exquisita.
En el patio, nuestro granado está cargadito de frutos y Sofía cada vez que salimos nos pide una granada. A mi  no me gustaban, pero con ella he aprendido a comerlas. Cuánto nos enseñan los niños! mi alimentación ha cambiado tanto desde que ella nació, ya casi no como carnes rojas, tomo muy poca leche de vaca y en cambio estamos tratando de cambiarla por las leches vegetales. Ahora consumimos cereales y semillas que antes casi no existían en nuestra dieta, como avena, sésamo y quínoa. De a poco hemos ido aprendiendo, pero me cuesta porque no soy una amante de la cocina. A mi esposo se le da mejor, de hecho se puede decir que es el chef de la familia, por suerte para mí.
Y bueno, mi tienda crece cada día. He importado un libro desde España, El Tesoro de Lilith y se ha vendido muy bien. Muy pronto espero importar otro sobre crianza respetuosa y ojala vayamos creciendo cada vez más. Estoy contenta con lo que hemos logrado, porque a pesar de que no gano lo mismo que cuando trabajaba fuera de casa me ha permitido estar con mi pequeña y no perderme nada de su crecimiento, eso es impagable.

domingo, marzo 17, 2013

Amistad

A sus cortitos 2 años, Sofía ya tiene una amiga con la que casi se han criado juntas. Se llevan por exactamente una semana y se aman. Se conocen desde los 7 meses apróximadamente y su amistad a ido creciendo al igual que la nuestra con su mamá, a quien agradezco infinitamente haber conocido y que la maternidad la haya puesto en nuestro camino. 
Es divertido, cuando con su mamá hablamos de las gracias de nuestras hijas, descubrir que están exactamente en la misma etapa, buenas para gritar, buenas para tirar los juguetes, interesadas en envolver a sus muñecas, dejando los pañales, etc.
Pelean como todos los niños y niñas pero me encanta escuchar cuando mi hija pregunta por su amiga Pascal o cuando sé que Pascal está preguntando por Sofía.
Pareciera que los niños traen integrado el sentido de la amistad y eso me encanta. Ver como Pascal esperaba a mi hija para cantar su segundo cumpleaños feliz y al verla recién poder empezar o como la abrazaba mientras Sofía discutía con otro niño o cuando Sofía a llorado porque no hemos podido ir a visitarlas, me derrite de amor y ternura.
Me maravilla verlas crecer juntas, ver como se entienden, como juegan y disfrutan de cosas sencillas como jugar con tierra o comerse un plato de fideos.
Son hermosas, dos almas puras descubriendo el poder de la amistad y estoy agradecida de ser partícipe de eso, de verdad agradecida :)