sábado, junio 25, 2011

La historia de nuestra lactancia

Quedan sólo unos días para que Sofía cumpla 6 meses y también con ello cumplimos 6 meses de lactancia casi exclusiva. Digo "casi", porque mi porotito tiene tanto interés por la comida que ya le he dado pera y juguito de naranja. 
El inicio de la lactancia fue sumamente difícil. La verdad, cometí el error de no informarme para nada durante el embarazo y eso me jugó una mala pasada. 
Cuando Sofía nació, la pusieron sobre mi pecho desnudo durante casi 40 minutos, ella buscaba el pezón pero no alcanzó a agarrarse y se la llevaron para revisarla. Ahora me da una pena enorme no haber sido más firme, pero el sistema del hospital donde nació mi bebé es así, bueno, yo creo que la mayoría de clínicas y hospitales de mi país. 
Por lo menos mi marido se fue con ella mientras la revisaban. Mientras tanto, a mi me llevaban a la sala de recuperación y se demoraron tanto en traerme a mi hija que ella venía durmiendo y no hubo caso que se prendiera al pecho. 
Ya en la mañana, Sofía comenzó a llorar de hambre y yo no sabía que hacer, intentaba ponerle el pecho pero no se agarraba bien y cada vez que venía alguna matrona a verme me preguntaba si la bebé había comido y yo les decía que no estaba segura, pero la verdad es que nadie pudo realmente ayudarme, incluso una matrona tuvo la osadía de decirme que la "gorda era irritable".
Estuve 3 días en el hospital y cada uno de esos días le hacían un examen de glicemia a Sofía y siempre salían bajos. Le daban suero glucolizado para que le subiera pero claramente esto hacía que mi niña no tuviera mucho interés en mamar y prefería dormir. Era un círculo vicioso. 
Antes de irnos del hospital pasamos un susto horrible. Como Sofía tenía la glicemia baja, me dijeron que si no le subía iba a tener que quedarse hospitalizada. Tenía una pena inmensa y rogaba a Dios que mi bebita se prendiera al pecho y tomara suficiente leche como para que su glicemia se estabilizara. Veía como las otras madres se iban a sus casas con sus bebés y con lágrimas en mis ojos pensaba que quizás yo me iría a la mía con los brazos vacíos. Se me nublan los ojos al recordar esto, fue realmente triste pensar que me separarían de ella. 
Gracias a Dios el examen salió bien y nos fuimos a casa, fue un gran alivio, pero teníamos que volver al día siguiente a ver como estaba. 
Al otro día, la pesaron y había bajado mucho de peso, casi 400 grs en un día y me dijeron que le diera relleno después de cada toma. En la receta decía "pecho a demanda - cada 3 horas por 20 a 30 minutos". Menos mal que era a demanda. Yo claro, asustada, le dí el relleno pero Sofía sabiamente se encargó de decirme que no lo quería vomitándolo todo. Luego de eso me empeciné en que ella tomaría de mi pecho si o si y la haría subir de peso. Debo reconocer que la pesaba casi a diario y que me estaba obsesionando con esto, pero es que cada vez que la llevaba a control en el consultorio me seguían insistiendo que le diera relleno por que no "calzaba" con las tablas. Ni siquiera tomaban en cuenta que yo soy muy delgada y que mi marido no es nada de alto, pero no, ellas querían una niña rolliza.
Además de todos los inconvenientes con el peso, tenía que sumar el dolor, el cual era horrible y duró cerca de dos meses pero como me puse a investigar sobre el tema en Internet, y por lo cual de paso me enteré sobre la crianza con apego, llegué a la Liga de la Lactancia Materna donde me ayudaron enormemente y de las cuales siempre estaré agradecida. 
Después que pasó el dolor, pude por fin comenzar a disfrutar de la lactancia. Sofía subía de peso, lento pero seguro y su pediatra cuando la ve dice que está sanita y aunque está por debajo de la norma pone en su ficha que está eutrófica, osea peso normal :)
Mi madre no me dio pecho porque dice que yo lo único que hacía era dormir, aunque ahora recuerda que hasta el biberón me costaba succionar. Seguramente tenía el frenillo corto porque a veces cuando hablo rápido me cuesta pronunciar la r. Ahora agradezco que yo tenga información a la mano y  haya podido salvar la lactancia de mi guagua no dejándome vencer por el bien de ella. 
Hoy me siento orgullosa de lo que hemos logrado, de ella porque logró agarrarse de mamá y de mí por seguir mi instinto y seguir luchando.
Ver los ojitos de felicidad cuando mi bebé toma su leche compensa todo lo que hemos pasado y ahora sólo espero que esto dure por mucho tiempo más, ya que mientras ella quiera mamá siempre va a tener una tibia y dulce leche para su bebé.


10 comentarios:

Alejandra dijo...

Enhorabuena de corazón. Las mamás de teta sabemos lo que es pasar por lo que has pasado. Disfruta de tu merecida lactancia, porque lo que es seguro es que tu beba también la disfruta, toma tu leche y tus emociones de igual manera. Un abrazo.

Diana dijo...

Felicidades, te admiro un montón por seguir al pie del cañón.

Irene dijo...

Los comienzos nunca son faciles y mas cuando somos primerizas, verdad?? Lo mas importante es que lo conseguisteis juntas y aun seguis asi.
He visto que te has hecho seguidora mia y me he metido en tu blog... a partir de hoy te sigo....

An dijo...

No sabes como te entiendo! A Mi me paso algo bastante paecido, con la diferencia que mi bebe lloraba mucho los primeros dias, y al revisarlo me dijeron que se quedaba con hambre, que mi leche no le alcanzaba... y ahi arranco con mamadera. A los 5 meses, ya no le pude dar mas el pecho, no lo queria, obviamente la mamadera lo satisfacia mas que yo... Ahora me arrepiento de no haberme informado mejor y no haber luchado por nuestra lactancia.
Mucha suerte en tu camino!
Besos, Andrea

Unknown dijo...

Felicitaciones Tami! Es muy importante que hayas seguido luchando por lograr una lactancia exitosa! Es un regalo hermoso para Sofia... Los comienzos casi siempre son un poco complicados, pero hay que tenerse confianza y seguir adelante...Nuestros pechos fueron hechos para amamantar! Y la naturaleza es sabia... un abrazo inmenso♥

Tamy Quitral dijo...

Alejandra: Muchas gracias. La verdad es que fue bastante difícil y ahora por fin lo estamos disfrutando :)

Diana: Gracias, que halago! Ojala nos dejaramos guiar más por la naturaleza y nadie tuviera inconvenientes a la hora de amamantar, las cosas seguro que serían más fáciles.

Irene: Sí, creo que no informarme y ser primeriza me jugaron en contra. Gracias por seguirme :)

Andrea: A mi me decían que mi leche no la engordaba :( Es que se dicen tantas cosas con respecto a la lactancia. Yo creo que las matronas y médicos son los primeros que deberían informarse.

Muchos cariños a todas!

Melina dijo...

Qué pena que en los hospitales en vez de ayudar, entorpezcan y desalienten de ese modo!!! Las mujeres tenemos que ayudarnos entre nosotras para estar informadas y saber qué hacer! Qué bueno que hayas perseverado y tenido confianza en vos!!!! Gracias por compartirlo!
Un abrazo

Anónimo dijo...

Felicidades!!!
Qué doctores! me has hecho recordar unas cosas!.. que bueno..
Sigue al pie del cañón... escuchando.
Muchas felicidades!!

♔Emma♔ dijo...

Buen y lindo tema el que planteas y tambien me siento identificada pues tuve muchos problemas tambien.
Me alegro que tu final haya sido feliz...yo por temas de trabajo (no tuve post-natal, pues recien habia llegado al trabajo) no pude seguir amamantándolo y tomó muy pokito...estuve con mastitis..en fin, no fue nada bueno...y muy triste pues como tu dices da mucha pena que tu bebé quiera tomar leche y no pueda (que pena!). Pero bueno, lo importante es que tu Sofy y mi javier salieron adelante bien =)
Un abrazo gigante!
Emma
pd: ahora sé que durante el embarazo lo mejor es pasarse un cepillito de dientes en los pezones y asi se forman inmediatamente.

Mamá de una Monita dijo...

Tamara, te felicito porque perseguiste tu fin último y lo lograste, aunque al principio te costó y fué duro. A mi me pasó algo muy parecido y te entiendo. Un beso amiga!